Desde el 1 de enero del presente año la televisión estatal española ya no cuenta con publicidad.
Esta decisión ha tenido muy buena recogida entre los ciudadanos españoles que estaban y ha convertido como líder de audiencia indiscutible a TVE1.
A día 15 del primer mes del 2010, sorprende la noticia de que la Comisión Europea ha paralizado el nuevo modelo de financiación de RTVE.
Resulta que los nuevos impuestos con los que se gravará este año a las empresas de telecomunicaciones (el 0,9% de los ingresos) y las televisiones privadas en abierto (el 3%) y de pago (el 1,5%), son para financiar la pérdida de publicidad del organismo público.
Básicamente, las empresas de telefonía españolas, al igual que las francesas, recurrieron a Bruselas, que en diciembre pasado abrió un expediente.
Lo que pretende la legislación española es compensar la pérdida de ingresos por publicidad con la aportación de televisiones y operadoras, por valor de unos 400 millones, y el 80% de la recaudación por el uso del dominio público radioeléctrico, hasta 330 millones de euros. Los Presupuestos Generales del Estado completan los 500 millones restantes.
Es por esto que desde Bruselas, la Comisión ha notificado a España que “no asigne ninguna financiación a RTVE que proceda de los impuestos introducidos o modificados por la Ley 8/2009 (la Ley de Financiación de RTVE) hasta que se haya adoptado una decisión final” por parte del Ejecutivo comunitario. Además, la Comisión “tiene dudas sobre si los nuevos impuestos (…) son compatibles con el Tratado”.
Pero hay más, y es que Bruselas está bastante irritada por el proceder del Gobierno español, ya que este ha intentado actuar con una política de hechos consumados, es decir, sin notificarlo antes de su entrada en vigor. Por esto, señala que “el nuevo sistema de financiación (…) constituye una alteración sustancial del sistema existente (…). Por tanto, constituye una nueva ayuda que debe notificarse antes de entrar en vigor. La Comisión lamenta que España no haya notificado la medida y la haya puesto en vigor, contrariamente a su obligación”. Da un mes al Gobierno para que presente sus obligaciones.
Para reforzar la advertencia, la CE le recuerda a España que “el artículo 14 del reglamento del Consejo establece que toda ayuda ilegal puede recuperarse del beneficiario”, en otras palabras, le amenaza con que si financia a RTVE con los nuevos impuestos, puede acabar obligando a la corporación estatal a devolver al Estado los fondos recibidos.
La decisión de la Comisión Europea llega un mes y medio después de que abriera una investigación formal para analizar el sistema de financiación de TVE, al considerar que incluye ayudas de Estado que pueden ser ilegales.
Bruselas no se opone a la modificación del sistema de financiación como tal, pero duda de la compatibilidad del nuevo impuesto con la normativa comunitaria.
La ministra de Economía, Elena Salgado se mostró en diciembre confiada en que “se pueda mantener el sistema, que constituye una financiación de TVE muy exigente”. La vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, propulsora principal de este sistema de financiación, aseguró en septiembre que Bruselas no expedientaría a España por el proceso, algo que finalmente ha ocurrido.
