El secretario general de Naciones
Unidas, Ban Ki-moon, señaló que la igualdad entre géneros y el
empoderamiento de la mujer “son aspectos cruciales de la misión
universal de Naciones Unidas en su lucha por lograr la igualdad de
derechos”.
En su mensaje con motivo del Día Internacional de la Mujer que
se conmemora mañana lunes, Ban subrayó que “es una cuestión que atañe
a los derechos humanos fundamentales consagrados en nuestra Carta
fundacional y en la Declaración Universal, y forma parte de la
identidad misma de la Organización”.
“La igualdad de las mujeres y las niñas constituye también un
imperativo económico y social. Hasta que no se logre liberar a las
mujeres y las niñas de la pobreza y la injusticia, todos nuestros
objetivos –la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible– correrán
peligro” advirtió.
Hace 15 años, en la cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer,
los gobiernos se comprometieron a promover la igualdad, el desarrollo
y la paz para las mujeres de todo el mundo, recordó Ban.
La trascendental Declaración de Beijing ha tenido una honda y
amplia repercusión. Ha servido de guía para la formulación de normas
y ha inspirado nuevas leyes nacionales, agregó.
El secretario general de Naciones Unidas (ONU) afirmó que se
debe transmitir a todas las mujeres y las niñas de todo el mundo el
“mensaje inequívoco de que la igualdad y las oportunidades son sus
derechos inalienables”.
Reconoció que son muchos los aspectos en que se ha progresado,
en gran medida gracias a la tenaz labor de las organizaciones de la
sociedad civil.
Hoy en día, la mayoría de las niñas recibe educación, en
particular a nivel de la enseñanza primaria, y más mujeres tienen
posibilidades de dirigir empresas o participar en el gobierno.
De igual forma, cada vez más países cuentan con legislación que
favorece la salud sexual y reproductiva y promueve la igualdad entre
los géneros. “No obstante, queda mucho por hacer”, dijo Ban.
La mortalidad materna se sigue manteniendo a niveles
inaceptablemente altos, son muy pocas las mujeres que tienen acceso a
servicios de planificación familiar y la violencia contra la mujer
sigue siendo “una realidad de la que todos deberíamos avergonzarnos”,
dijo el secretario general de la ONU.
En particular, la violencia sexual durante los conflictos es un
fenómeno generalizado, alertó.
El Consejo de Seguridad aprobó el año pasado dos enérgicas
resoluciones sobre esta cuestión “y yo acabo de nombrar un
representante especial para que movilice a la comunidad internacional
en contra de estos crímenes”, añadió.
Mi campaña “Unidos para poner fin a la violencia contra las
mujeres” y la Red de hombres líderes establecida recientemente están
tratando de ampliar nuestras actividades de promoción a nivel
mundial, apuntó.
“Si algo hemos aprendido en los últimos 15 años, es lo
importante que es combatir la discriminación y la injusticia
generalizadas”, indicó.
“Los estereotipos sexistas y la discriminación por motivo de
género siguen siendo habituales en todas las culturas y comunidades”,
agregó.
Los casos de matrimonios precoces y forzados, de los llamados
“asesinatos por motivos de honor”, de abusos sexuales y de trata de
mujeres jóvenes y niñas se dan con una frecuencia inquietante y, en
algunos lugares, están aumentando, denunció Ban.
Tanto desde el punto de vista de la pobreza como en las
situaciones de desastre, es evidente que las mujeres siguen siendo
las más afectadas, lamentó.
Otra cosa que hemos aprendido es que Naciones Unidas deben dar
el ejemplo.
“Con el convencimiento de que las mujeres desempeñan una función
crucial para la paz y la seguridad, estamos tratando de desplegar más
mujeres militares y agentes de policía en nuestras operaciones de
mantenimiento de la paz”, señaló el dirigente de la ONU.
Precisó que nunca antes había habido tantas mujeres en altos
cargos de las Naciones Unidas y “esperamos poder contar muy pronto en
el sistema de las Naciones Unidas con una entidad compuesta dinámica
que propicie una mayor coherencia en la programación e impulse con
firmeza la igualdad entre géneros y el empoderamiento de la mujer”.
“Insto a la Asamblea General a que cree esta nueva entidad sin
dilación”, añadió.
La Declaración de Beijing sigue teniendo la misma validez que
cuando fue aprobada. El tercer Objetivo de Desarrollo del Milenio
–promover la igualdad entre los sexos y el empoderamiento de la
mujer– es de suma importancia para todos los demás, dijo el
secretario general de la ONU.
“Cuando se niega a las mujeres la posibilidad de crecer como
personas y mejorar la sociedad, todos salimos perdiendo”, reiteró.
En este Día Internacional de la Mujer, añadió, se debe analizar
con espíritu crítico los progresos hechos en los últimos 15 años para
poder aprovechar lo que ha funcionado y corregir lo que no.
“Trabajemos con renovada determinación en pos de un futuro
caracterizado por la igualdad de derechos, la igualdad de
oportunidades y el progreso de todos”, concluyó.

